miércoles, 22 de julio de 2015

Nostalgia

Nostalgia
© David Gómez Salas, el Jaguar.

Por temor a no poder
evitar que la olas mueran
las dejé de ver.

Pero las olas solo se acuestan
y se vuelven a levantar.
Nunca mueren, siempre están.

Tu recuerdo nunca se fue
sigo pensando en el mar,
No te dejé de ver.

Aún sin volver al mar,
me fue imposible olvidar lo amado.
Ausencia de ausencia, fue.

martes, 21 de julio de 2015

Tormenta

Tormenta
Autor David Gómez Salas

El viento dobló los pinos,
y sacudió los pirules con violencia.
Los frutales se veían indefensos
al inicio de la tormenta.

Después llegaron los
relámpagos
con desfasados truenos.

Inició la tormenta
con toda furia del cielo,
cayeron ríos de agua,
se inundó el suelo.

Crujieron los árboles
al desgarrarse sus ramas y troncos
Las corrientes arrastraron piedras y lodo,
se llevó la tierra vegetal
y asomó el tepetate duro y bronco.

Terminó la tormenta pronto,
En el semidesierto, así es el destino,
la naturaleza edifica lentamente
y le da un final repentino.

Al terminar la tormenta
suspiré y mire al cielo.
Un cielo ofensivamente
limpio...

viernes, 3 de julio de 2015

Nube Autor David Gómez Salas

Nube
Autor David Gómez Salas

Nube sublime
vapor de pasiones
que me atrapa,
no sabes de tibiezas
y me empapas.

Solo verte, me da vida.
Exaltación sin mordazas,
soy semidiós
cuando me abrazas.

No confinas
tus deseos audaces.
Nube apasionada
entregada sin dudar
en lo que haces.

Das tu calor
sin antifaces.
Por amor te condensas
 y te deshaces...

© INDAUTOR David Gómez Salas

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Divertido o aburrido?

¿Divertido o aburrido?
© David Gómez Salas, el jaguar.

Llevó a la cama a su niño, un papá muy preocupado. Y para ayudarlo a dormir, preguntó a sus cuentos memorizados ¿Quien quería ser contado?

Escoge a uno de nosotros, para que tenga sueños alegres — Expresó un cuento divertido.

Debe ser uno de nosotros, porque damos sueño y dormirlo es el objetivo — Dijo un aburrido.

El papá dudó y guardó silencio unos instantes, porque estaba confundido...

Y el niño ya estaba dormido.

miércoles, 10 de junio de 2015

Mujer Intensa

Mujer intensa
Autor David Gómez Salas

Mujer intensa que motivas
 e  incendias mi vertiginosa vida
Inteligencia y fuego  que todos los días
me das nuevas y diferentes alegrías.

Me impulsas con tus acciones,
palabras y con tu hermosura.
Por ti vivo encendido, dinámico
y persigo nuevas aventuras.

Por tu existencia, la aceleración
es parte de mi esencia.
Eres energía inconmensurable
que me protege y alienta.

Mujer Temple

Mujer temple
Autor David Gómez Salas

Mujer, reúnes
temple y  tenacidad,
paciencia y sabiduría,
delicadeza y sensualidad.

Eres agua y fuego
Madre y amante.
Cimiento y vendaval...

Eres luz del presente
 y del futuro
Néctar apasionado
y flor maternal.

martes, 9 de junio de 2015

Mujer poesía

Mujer poesía
© David Gómez Salas, el Jaguar.

Vi en el jardín del Encino
una mujer poesía.
Su sonrisa definía
la ternura y la alegría.

Irradiaba gentileza,
era frescura diferente.
Derramaba  bondad
sobre los adoquines y el viento.

Transmitía serenidad
 su poética existencia.
Purificaba el ambiente
su presencia.

Le sonrieron los árboles
y  floreó el agua de la fuente.
Repicaron bellas melodías
las campanas del templo.

Con más intensidad
brillaron las flores,
colmando el ambiente
con deliciosos olores

Cantaron, dichosas, las aves
y con las mariposas
mostraron sus colores.

Se llenaron mis venas
de paz y limpios anhelos
Volé y besé las nubes.
Me integré al aire del cielo.

Mujer poesía, desconocida,
la pureza de tu sonrisa
inspiró mi vuelo.

sábado, 16 de mayo de 2015

Universo sin tiempo

Universo sin tiempo
© David Gómez Salas, el jaguar
-
Siento que existo más
en mi mente que físicamente.
Y así soy feliz porque puedo verte,
en forma paralela, en pasado y en presente.
-
Te amo de mil maneras sincrónicas
sin los encadenamientos que impone el tiempo.
Vivo el infinito en un momento.
-
Concurren innumerables momentos
sin que uno de ellos alguna vez concluya.
Expando el universo para que mi inmenso
amor por ti, sin limitación, fluya.

martes, 5 de mayo de 2015

Vorágine

Vorágine
Autor David Gómez Salas, el Jaguar.

Vivo apasionado día y noche,
mi mundo es turbulento,
cohabitan en mi mente
fuego y viento.

Es el placer de ser intenso
mi melodía de vida.
Carrera sin pausas,
que ocupa todos mis momentos.

Vivo sin considerar el tiempo
amo la noche y el día,
los ayeres y el presente,
miles de cosas reales
y las que inventa mi mente.

Hay vertiginosa sinergia
entre mi mente y mi corazón.
No hay voluntades restringidas,
mis pasiones son mi religión.

lunes, 6 de abril de 2015

Círculos

Círculos
Autor David Gómez Salas

Es como si el tiempo
no hubiese transcurrido
o hubiese transitado tan aprisa
que aún viviendo lo vivido
regreso al punto de partida.

Me enamoro de ti
una y otra vez,
cuando aún te amo sin pausa
desde la primera vez.

Persistencia

Persistencia
Autor David Gómez Salas

No digas que mi amor por ti
no ha existido.
No lo creas  un sentimiento
concluido.

Conservo el sabor  y textura
que recibí de tu primer beso,
el color que diste a mi vida;
mi cariño por ti, está ileso.

Nuestro amor es eterno
transitará  siempre por el viento,
el agua,  por cada célula viva,
por cada átomo  y por el tiempo...

domingo, 5 de abril de 2015

El número Uno

El número UNO. Autor David Gómez Salas
-
Una vez el número uno
en un enorme espejo se vio.
Y al pensar que no era único,
su ego lo entristeció.
-
El espejo era mágico
y enseguida reaccionó.
Le mostró al número Uno
la imagen del número Dos.
-
El Uno, con soberbia,
al número Dos criticó.
Dijo: está muy retorcido,
no está recto como yo.
-
Así, el menor de los enteros
concluyó ser el mejor.
Ignorando que cada símbolo
representa un valor.

sábado, 28 de marzo de 2015

Mi juego en la vida

Mi juego en la vida
Autor David Gómez Salas, el Jaguar

He tomado decisiones
siempre con ilusión y  optimismo
Entre dilemas físicos, ambientales
políticos y sociales.
Y desbordando amor,
fue lo mejor.

Con dudas, análisis, estudios
algoritmos y reflexiones.
Ética, amor,  ciencia, empirismo
y prisa para tomar decisiones.
Mezclando lo técnico
con las pasiones.

Vivir inquieto en mi interior
es mi fuerza y tranquilidad.
Lo aprendí del mar, del jaguar,
del amor y de la amistad.
Y sobre todo de la mujer,
génesis de sensibilidad.

Sé que mis soluciones no
fueron sin riesgo alguno.   
Al menos evité la ruina
de  ser  inoportuno.
Enseñanzas del mar
 y el pantano,
intensos, pródigos,
compañeros y hermanos.

Obvio es que no avanzaré
simulando o paralizado.
Y nunca podré detener el tiempo.
ni  resolver el pasado.
No se llenan lagos
con lluvias que no han existido.
Ni renacerán
nuestros muertos queridos.

Si en el juego de la vida
puedo acertar o errar.
Que sea a mi manera
con mucha libertad.
Con sol, viento, lluvias,
tormentas, amores
y muchos riesgos más.

martes, 10 de marzo de 2015

El mundo de las palabras

El mundo de las palabras
Autor David Gómez Salas

En el mundo de las palabras,
un griterío se oía.
Unas estaban contentas
y otras muy ofendidas.

Fue su rey Diccionario
el causante de este lío.
Al nombre de cada palabra;
le dio una definición , este tío.

Hermosa estaba contenta
y presumida enfurecida.
Valiente estaba sonriente
y cobarde estaba que arde.

A un grupo de palabras las
condenó a ser adjetivos;
no tendrían personalidad propia,
como las que llamó sustantivos.

¿Cómo no iban enojarse
con tanta arbitrariedad?
¿El mundo de las palabras,
se enfermó de humanidad?

lunes, 2 de marzo de 2015

Marisol

Marisol
Autor David Gómez Salas

¿Y porque no adoptas a Marisol? —Me preguntó la señora Lilia
— Me fascinaría poder adoptarla  — Contesté.

Marisol tenía 12 años de edad,  era la  efigie de la ternura. De ojos negros impresionantes, pestañas grandes, cejas negras y  sonrisa tímida; tenía un bello rostro que irradiaba afecto.  Era sobrina de la señora Lilia y tenía una hermana mayor : Olga y un hermano menor : Luis.

La señora Lilia vendía comida y refrescos, en el garaje de su casa.  Vivía frente al laboratorio que instalamos en la ciudad de Coatzacoalcos para realizar análisis fisicoquímicos y bacteriológicos en el agua, estudiábamos  el comportamiento hidrodinámico y la calidad del agua del río Coatzacoalcos,  desde Minatitlán hasta su desembocadura al mar.

Desde que vi a Marisol en casa de su tía, percibí la calidez de su mirada; irradiaba sinceridad,  fue  una luz que penetró en mi alma.  Por eso al escuchar la pregunta de la señora Lilia, sentí gran alegría.

Marisol me manifestaba su cariño al platicar y al convivir cuando yo asistía a comer a casa de la señora Lilia.  Ellas habían platicado y de ellas había surgido la maravillosa idea de que la adoptara.

Yo tenía un año de casado y una hija recién nacida. Imaginaba que la magia de la vida, me situaba en forma acelerada  con la posibilidad de integrar una gran familia.

De inmediato platique con mi esposa, ella estudiaba en la ciudad de México, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Lo hice por teléfono y mi sensitiva esposa estuvo de acuerdo.

Después debía conversar con sus padres para poder llevar a cabo la adopción en forma legal. La tía y la abuela lo aprobaban y se manifestaban  contentas. Marisol vivía en casa de su abuela y visitaba casi todos los días a su tía.

Durante mi estancia en Coatzacoalcos llevé  a Marisol al cine y al circo acompañado de su hermanito Luis. También un día nos llevó el charrascas a un paseo en lancha, el charrascas era el lanchero con el que se realizaban los recorridos de trabajo. Conviví con la familia de Marisol. También mi esposa convivió con Marisol, gracias a que hubo una huelga en la UNAM pudo ir unos días a Coatzacoalcos.

— Dice mi hermano (padre de Marisol)  que lo recibirá en su casa el próximo sábado a las seis de la tarde, para platicar sobre Marisol — me informó la señora Lilia.

El padre de Marisol vivía en Allende de Coatzacoalcos, un caserío asentado en la desembocadura del rio al mar, en la otra margen, frente a la ciudad de Coatzacoalcos. Para arribar al lugar,  se atravesaba el río en lancha.

Aquel sábado fui a ver al padre de Marisol, acompañado de Francisco, un amigo y compañero de estudios; en ese tiempo también compañero de trabajo. Descendimos de la lancha y seguimos las indicaciones que me había dado la señora Lilia para hallar  la casa del papá de Marisol.

Allende de Coatzacoalcos era un asentamiento habitacional rudimentario, con calles de arena, sin banquetas,  pocas casas separadas entre ellas por grandes espacios baldíos, sin bardas o cercas que definieran los límites de los predios.  Muchas casas era de madera con techo de palma y tres o cuatro casas de material, así les dicen cuando usan cemento al construir sus muros o  pisos.

Caminamos y encontramos con facilidad la casa del papá de Marisol.  Su casa era de material. Cuando nos paramos frente a la casa observé que salió por la parte posterior de la casa un señor como de 20 - 25 años de edad, iba sangrando de la nariz o de la boca.  Se cubría el rostro con un trapo improvisado de pañuelo, mojado con sangre. También tenía sangre en el pecho y algunas manchas en su short. No vestía camisa y estaba descalzo. Toqué a la puerta y esperé.  

—Ahorita les abro —dijo, asomando la cara por la puerta entreabierta, para cerrarla nuevamente. Dos minutos después abrió la puerta y nos invitó a pasar.

Al entrar noté de inmediato que la casa estaba desordenada, había en el piso cosas tiradas, botellas vacías de cervezas y  todo indicaba que había sucedido una pelea. El papá de Marisol tomó unos periódicos viejos que estaban en el suelo y los puso sobre un sofá para cubrir las lunares  de  sangre que tenía el asiento.

— Siéntense —dijo.

Francisco se sentó en una silla y yo me senté en un descansabrazos del sofá.

 —A ver explíqueme que es lo que quiere — me dijo, viéndome a los ojos, con actitud retadora.

— Deseo adoptar a su hija Marisol  — contesté.

—¿Y porque se le ocurrió que podía adoptarla? —me preguntó.

—Su hermana Lilia me informó que sus hijos ya no viven con usted ni con su esposa, viven en la casa de su abuelita, mamá de usted. Siento cariño por Marisol, he platicado con mucho con ella. Sé que ella también siente cariño por mi y por mi esposa. Si  usted platica con Marisol podrá saber directamente lo que piensa y quiere. También platique con su hermana y con su mamá y ellas le darán sus puntos de vista sobre mi y sobre mi petición de adoptar a Marisol...

 —Ya sé lo que piensa Lilia y mi mamá —interrumpió.  Lo que importa es lo que pienso yo y lo que piense la mamá de Marisol. Es lo único que importa, somos los padres de Marisol  y sin nuestra aprobación no se podrá hacer nada, agregó.

— Así es — contesté.

—No sé a qué se dedica usted, no sé en donde vive, no sé si es soltero o casado, no sé si puede o no puede tener hijos propios,  no sé porque siendo tan joven quiere adoptar a Marisol, no sé nada sobre usted.  De repente usted aparece en Coatzacoalcos, porque usted no vive aquí, simplemente conoce a mi hija Marisol , se le ocurre que puede adoptarla y llevársela a otra ciudad.

Usted ha platicado con Marisol, mi mamá y mi hermana, usted las ha conquistado. Pero ellas no tienen la experiencia y malicia que tienen las personas que viven en las grandes ciudades, ellas son inocentes como son la mayoría de los provincianos.

Yo trabajo en cargueros marítimos, barcos de carga que transportan mercancías a todas partes del mundo. Yo conozco Grecia, Italia, Panamá, Estados Unidos, Japón y otros  más.  Me he enterado de todo tipo de historias, el mundo está lleno de gente mal intencionada.

— Deseo que todo sea oficial, ante un Juez  — Por eso vine a platicar con usted para llevar a cabo un trámite legal en donde se investiga todo y donde se le garantice que pueda estar siempre en contacto con Marisol y sepa que está bien de salud, que estudia y que se desarrolla bien culturalmente y emocionalmente.

Mi idea es que acudamos al juzgado de lo familiar y hagamos todos los trámites que exige la ley. Empezando por los consentimientos  y la intervención del Juzgado de lo Familiar y del Registro Civil. Todo lo que sea necesario para dar seguridad a Marisol y a sus padres de sangre. Iríamos al juzgado que queda en el centro de la ciudad de Coatzacoalcos, a media cuadra del jardín central.

— Okey, vamos a reunirnos los tres.  La mamá de Marisol, yo y tú; el miércoles a las diez de la mañana. Nos vemos afuera del templo, frente al jardín  y de ahí vamos al juzgado.

— De acuerdo, muchas gracias por recibirme y escucharme — respondí y me levanté del sofá y extendí mi mano para despedirme.

—Solo iremos a ver que nos dicen en el juzgado—dijo sin estrechar mi mano.

 — Muy bien, nos vemos el miércoles a las diez de la mañana  — le dije. Y salimos de su casa.

En el camino Francisco, me comentó : Cuídate, no se ve sincero el papá de Marisol.

El miércoles llegué a la cita a las 9:30 horas, vi que la puerta principal del templo  estaba abierta así que entré y  revisé dentro de la iglesia, no había nadie. La puerta lateral estaba cerrada. Impaciente, caminé muchas veces de un lado a otro por la banqueta fuera de la puerta principal.

Cuando el reloj de la iglesia marcó las diez horas, me emocioné...

Como a las 10:30 una señora morena de cabello negro como de 35-40 años, me observó con cierto disimulo. Primero cruzó del jardín al templo, pero no entró a él, se siguió de largo. Al rato pasó de nuevo y cruzó la calle del templo al jardín. Se detuvo como 10 minutos y finalmente pasó un taxi que se paró sin que ella le hiciera seña alguna, lo abordó y se fue.

Observaba con atención a todos los que pasaban caminando:  creyentes que se persignaban,  otros que entraban al templo y ateos o católicos que no se persignaban. También veía a los que pasaban en carro.

Algunas personas me miraban con atención quizás por tanto tiempo que estuve ahí caminando nerviosamente.   Estuve ahí hasta las catorce horas. Cuatro horas, por si había tenido algún problema al cruzar el río.

Fui a casa de la señora  Lilia, le relaté lo sucedido.

— ¿Era gordita la señora que lo observaba ? — preguntó la señora Lilia.

— Pues más o menos   — contesté.  Llenita sería la palabra, pues no era redonda, parecía tener una faja para mostrar cintura y desbordaba un poco de carne arriba y abajo de la faja.

—¡Era ella! — dijo. Era la mamá de Marisol, fue a observarlo, quería conocer como era usted.

Más noche, la abuelita de Marisol pasó a verme al trabajo y me pidió que le contara nuevamente sobre la espera de su hijo afuera del templo. Me hizo muchas preguntas sobre la señora llenita que había estado por allá viéndome.

—Es la mamá de Marisol  — confirmó.  Hablaré con ella, no se preocupe; agregó al despedirse.

Después de seis días, una noche la abuelita de Marisol me dijo en su casa: Pues creo que nunca le van a decir sí ni no. Pienso que debería llevarse a Marisol, allá en la ciudad de México no lo encontrarán jamás.

Recordé los consejos que me dio el Juez cuando fui e verlo y le platiqué mi deseo de adoptar a Marisol y lo que había sucedido aquel día fuera del templo.

No se le vaya ocurrir que Marisol puede irse con usted con un permiso verbal, ni siquiera con un papel de un acuerdo entre particulares. Debe ser una resolución judicial. No se meta en líos.

Además usted no puede adoptar a Marisol porque ella tiene 12 años y usted 23; la ley establece que la diferencia de edad debe ser al menos 16 años,  para que biológicamente usted pudiera su padre.  Lo mismo sucede con su esposa, ella tiene 19 años, es apenas 7 años mayor que Marisol, se requiere que ella sea 14 años mayor que la adoptada para que biológicamente pudiera ser su madre. ( Actualmente se pide que la diferencia de edades entre adoptante y adoptado sea de 17 años).

Usted es joven podrá tener más hijos, me dijo con una sonrisa amable.  Estrechó mi mano y me dio una palmada en el hombro, al despedirnos.

Era un hombre bueno, un buen juez.